Adiós, querida Eva

Mientras lloro por tu muerte, te imagino riéndote de mí: -Deja de llorar Susanita, la vida se ha hecho para divertirse. Te imagino diciéndome eso mientras giras en tu silla de rueditas, como antes, hace más de 10 años lo hacías cuando compartíamos la misma oficina. Íbamos a desayunar juntas antes de que acabara el […]