Cómo construir o reparar tu historial crediticio… usando una APP

Antes que nada, no soy una experta en el tema. De hecho, en mi vida como emprendedora he cometido muchos errores en finanzas y claro, en el uso de tarjetas de crédito.

– ¿Y lo compartes con tanto orgullo Susana? – Me preguntó una vez un chico sentado en primera fila en una de mis conferencias, viéndome con un menosprecio imposible de disimular en sus ojos.

– ¿Orgullo? – recuerdo haberle contestado y sentí que todo mi rostro se ponía calientito, clara indicación de que me puse increíblemente roja- Me da un montón de vergüenza decirlo, pero si puedo ayudarte a ti o a cualquier persona a que no cometa el mismo error, me siento inspirada a compartirlo.

¡Me pongo roja en este momento querid@ emprendedor@!

Hace años, cuando tuve mis primeras tarjetas de crédito, las usé para el negocio. Pagué de manera anticipada campañas que después iban a pagarme, hice pagos a proveedores que “después me serían repuestos” y las usé como respaldo para distintos pagos de la oficina. Es una larga historia que ya no conviene contar pero que acabó en que confié de más, tuve pagos que jamás llegaron y por ende no pude liquidar montos que yo había tomado de mis tarjetas; por supuesto no obtuve ninguna ganancia, se hicieron enormes intereses que en muchos casos me tomó años pagar y… bueno, una historia de caos.

Tuvieron que pasar años para que solucionará muchos de esos problemas. Tuve que aprender muchísimo, estudiar muchísimo, recibir mentoría y guía de gente más sabía y experimentada que yo. Reconciliarme conmigo misma y manejar mi enojo hacía mi por haber sido tan torpe, ignorante, crédula y uff no me alcanzarían los adjetivos que me daba a mí misma al respecto de esos errores. Quizás por eso, aún así, años después cuando mis finanzas ya estaban bastante sanas, la idea de acceder a una tarjeta de crédito de nuevo me parecía imposible.

¿Quién va a darme una tarjeta de crédito?

¿Dónde te enseñan a usar una tarjeta de crédito?

¿Cómo uso de manera correcta una tarjeta de crédito?

Y pues como Don Google seguramente vio mis preguntas relacionadas, un día me apareció el anuncio de una APP que te prometía una tarjeta de crédito. Una tarjeta de crédito incluso si no tenías historial o tu historial en buró de crédito no había sido el mejor. Para ser muy honesta, entré con mucho recelo y precaución; te ofrecían un crédito muy pequeño y un monto de depósito (300 MXN) como garantía. Tenías que rellenar un formulario online que me pareció bastante largo y esperar a que ellos decidieran si dártela o no. Tenía un nombre que me pareció adecuado y a la vez raro: STORI.

¿Y si es una estafa? – pensé cuando leí que había que dar 300 MXN pero pensé que valía la pena el arriesgue y aún así los di. Llené el formulario y esperé pacientemente. Un par de días después, me informaron que había sido aprobada con un monto muy bajo pero que iría subiendo conforme se demostrara que pagaba a tiempo y sabia usarla. Se llamaba STORI CONSTRUYE porque iba construyéndose paso a paso.

Me pareció perfecto.

¡Precisamente quería aprender a usar ese plástico malvado!

Y aprendí que el plástico no era malvado, lo que me ayudó a terminar de reconciliarme conmigo misma e ir re-aprendiendo del tema de las tarjetas de crédito.

La tarjeta llegó antes de lo esperado, aunque había leído que a veces se atrasaban. En mi caso, no fue así: llegó puntual en una paquetería muy formal, excelentemente bien sellada y bonita. La APP (que ya había descargado para hacer el trámite) me ayudó a activar mi tarjeta y me ayudó a comprender la diferencia entre día de corte, día de pago. Mi tarjeta STORI es física, pero puedo apagarla y prenderla directo desde la APP, me mandan notificación al celular cada vez que realizo una compra y paulatinamente me mandan recomendaciones para su mejor uso vía email. Como resultado de eso, después de meses, he podido incrementar mi crédito en varias ocasiones y mi buen historial de uso me ha permitido acceder a otras tarjetas bancarias (de las cuales solo acepté una que también uso con mucho cuidado) y esa a la vez me permitió acceder a más recursos para mi negocio, no solo financieros sino de otro tipo.

Sigo conservando y usando esta pequeña gran tarjeta que me ayudó en el camino, le tengo gratitud y aprecio. Me sigue enseñando con sus mensajes recordándome fecha de corte, de pago y con los buenos artículos que su equipo manda. Sigo aprendiendo al respecto, mejorando, sanando y creciendo por lo cuál me hace feliz que exista esta oportunidad ahora de recomendarla.

¿Me pagan por escribir este artículo? La verdad no pero cof-cof-deberían-cof-cof.

Solo me encanta, en serio me encanta saber que existe esta genial iniciativa que ayuda a novatos a construirse un historial o a emprendedores o emprendedoras como yo, que la regamos alguna vez, a demostrar que crecimos y aprendimos… pues ¡hey! Todos merecemos una segunda oportunidad 😀

Y bueno, si te recomiendo creo que te dan algo y a mi también así que regístrate aquí y veamos si nos condonan mínimo a los dos la anualidad —> https://l.storicard.com/XerQ

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